Turismo y Patrimonio Valparaíso

Un lugar para visitar

Pamela Suárez Iturrieta, Bibliotecóloga y Contador Auditor, la primera carrera de voca-ción, la segunda por imposición, trabajó durante algunos años transitando por estas dos áreas, hasta que decidió estudiar Joyería profesionalmente, (más como un hobby ). No sabía que esto cambiaría totalmente su vida, ya que una vez que se tituló decidió dedi-carse para siempre a éste interesante trabajo.

Al tener una casa recién remodelada nace la idea de crear un pequeño lugar dedicado al arte y su difusión, con la creación de un espacio-taller y una pequeña sala de exposiciones ha-bilitada únicamente para este fin. La idea es que su taller de joyería y grabado sirva para ense-ñarles a otras personas éstas técnicas y también puedan exponer y vender sus trabajos. Es por eso que en un futuro quiere impartir clases, realizar talleres y actividades varias.
Nos comenta Pamela:
“ En la decoración de la casa tuvo un papel fundamental mi abuelo Victor Suárez y su esposa Sonia Guzmán, dueños del restaurant “J.Cruz”, quienes me regalaron los muebles que poseo, de los cuales, la mayor parte, pertenecen a antiguas tiendas de comercio de Valparaíso, como las vitrinas de la antigua corbatería Ross, que se ubicaba frente al Mercurio, en los años 60.”
Lo otro a destacar es que el nombre “ Lugar Inamible”, nace en honor al cuento de Baldo-mero Lillo “ Inamible “ del año 1907
Las luminarias fueron compradas en los cachureos y plaza O`higgins, y restauradas por un ar-tista local. De esta forma la casa revivió con toda la majestuosidad que probablemente tuvo, cuando se construyó en 1906.

La propiedad en cuestión, data de 1906, con claros elementos clasicistas e histori-cistas y una fuerte influencia inglesa; consta de tres pisos en un terreno de 77m2. La casa tu-vo que ser restaurada completamente, ya que para los fines para los cuales se había adquiri-do era necesaria una modernización y técnicamente, no se encontraba en las mejores condi-ciones. Las maderas de los pisos estaban podridas, las murallas poseían papeles murales de-teriorados, había humedad y no entraba prácticamente nada de luz a la casa. Respetando la arquitectura y las materialidades nobles y originales de la propiedad se alivianaron las mura-llas eliminando algunas paredes de adobe (esto también debido a una inclinación bastante particular que posee toda la casa, que se percibe sobretodo en los pisos superiores), dejan-do vigas y ladrillos a la vista. Trabajaron varios arquitectos, restauradores, y muchos maes-tros, los cuales aportaron, cada uno con sus ideas, conocimientos y experiencias. Con todos estos cambios logramos que la casa mejorara en su aspecto, fuera mucho más luminosa, pe-ro que siguiera manteniendo lo clásico y único de una casa de la época.

Este proyecto nace en el 2014 con la compra de la propiedad ubicada en la calle Lautaro Rosas 558, calle principal del Cerro Alegre en torno a la cual se generaron las primeras edificaciones de este cerro, por su horizontalidad y regularidad de trazado. Antiguamente llama-da Santa Victorina, su nombre fue cambiado a Lautaro Rosas en honor a quién fue alcalde de Valparaíso entre 1928 y 1930, quien durante su gestión fundó el Museo Naval y Marítimo, el Estadio de Playa Ancha y adquirió el edificio de calle Condell donde funcionaba la Municipalidad de Valparaíso.

 

 

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Revista Miradores

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